Cuarto Básico Domus-Mater 2014
Bienvenidos a compartir con el Cuarto Básico B del Colegio Domus-Mater.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
lunes, 3 de noviembre de 2014
Una asignatura llamada empatía
La clase se imparte dos veces a la semana y sin libro de texto
Una asignatura llamada empatía
'El alumnado que es feliz tiene más éxito en la escuela y en la vida', sostiene una experta
Los alumnos de siete años del colegio público Tinguaro de Vecindario (Gran Canaria) llevan dos semanas aprendiendo sobre el miedo. Sentados en el suelo del aula formando un círculo, los 25 chicos y chicas de 2º B hablan de monstruos, de arañas y de otras cosas que les hacen temblar.
Los primeros días, Yeray confesaba un poco avergonzado que desde pequeño le daba pánico el tobogán del patio. Sus profesores le entregaron una cámara y le encomendaron la tarea de retratar las distintas emociones de sus compañeros. Él se fue directo a fotografiar el tobogán. Los niños pasaron las imágenes al ordenador y después las proyectaron en una pantalla. El miedo de Yeray desapareció.
La clase va precisamente de eso, de que los críos revelen, proyecten o reconozcan sus sentimientos, de que los observen y los modelen como si fueran plastilina, de que aprendan a ver dentro de sí mismos. La premisa de los profesores, Virginia Santana y David García, se basa en que es más fácil entender y manejar una emoción si ésta se visibiliza. En una de las clases, por ejemplo, utilizaron una pequeña calabaza de Halloween para que los críos se hicieran idea de las dimensiones que tienen, en realidad, las cosas que les asustan.
Se trata de la asignatura de Educación Emocional y para la Creatividad, una materia obligatoria y evaluable (la nota cuenta para la media) que este curso se da por primera vez en los colegios de Canarias. No hay ni ha habido nunca otra igual en España. Se imparte a los niños de 1º, 2º, 3º y 4º de Primaria, que tienen entre seis y nueve años de edad, y su objetivo es desarrollar la "capacidad de gestionar de manera eficiente los sentimientos utilizando la razón", de "reconocer y expresar las emociones" y de "regularlas, controlarlas y utilizarlas de forma productiva", según detalla el informe técnico que explica la razón de ser de la asignatura.
"La educación tradicionalmente ha centrado su atención en lo intelectual, ignorando completamente el plano emocional", prosigue el informe. "La escuela no puede ignorar que las emociones forman parte del ser humano y deben estar presentes explícitamente en el currículo". "Para poder gestionar adecuada y eficazmente esa esencia que somos, hay que aprenderlo. Las emociones son educables y se necesita de un espacio y un tiempo específico para que este aprendizaje se produzca".
La asignatura no tiene nada que ver con la Educación para la Ciudadanía del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ni con la de Valores que, como alternativa a Religión, ofrece el Ejecutivo deMariano Rajoy. En realidad, se sirve de conceptos de los que han hecho bandera tanto el PP -"el espíritu emprendedor"- como el PSOE-"aprender a aprender"- en un currículum en el que se mezclan la empatía con la frustración, la resiliencia con la impulsividad, la autorregulación con la superación de las dificultades...
Todo ello, en unas clases en las que el libro de texto y las fichas han sido desterrados. Hay dramatizaciones, juegos, cuentos y, sobre todo, críos que hablan todo el rato de lo que les pasa. ¿Y qué les pasa? ¿Tienen los niños de hoy en día un problema con el control de sus emociones que justifique la creación de esta materia?
"Vivimos en una sociedad globalizada por la tecnología en la que se tiende al aislamiento. Los periódicos de hoy en día no estarían tan llenos de noticias originadas en conflictos interpersonales no resueltos si tuviésemos la capacidad de gestionar los inconvenientes que nos vamos encontrando en nuestra vida. Tenemos que conocernos mejor a nosotros mismos", responde Montserrat Gálvez, responsable del Servicio de Ordenación Educativa de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias y coordinadora del equipo que ha elaborado el currículum de esta asignatura.
Esta profesora explica que el origen de Emociones y Creatividad (a veces se llama así, para abreviar) hay que buscarlo en un programa del Gobierno canario que introducía en Primaria "parejas pedagógicas" -dos profesores por clase- "para facilitar la transición" de los niños que acababan de dejar Infantil. "Estaba enfocado a desarrollar la creatividad de los alumnos y a fomentar el aprendizaje natural mediante el juego", recuerda. El invento tuvo éxito y la idea de las parejas pedagógicas se trasladó a una nueva asignatura que, según detalla el currículum, tiene tres partes. La primera se refiere a la "alfabetización emocional" y pretende que los alumnos conozcan lo que sienten al tiempo que atienden las emociones de sus compañeros.
La segunda es la llamada "regulación emocional", que les enseña a relacionarse y a resolver conflictos. La tercera es la creatividad propiamente dicha. Los niños tienen clase de Emociones y Creatividad dos veces a la semana, en sesiones de 45 minutos. La asignatura de Lengua ha perdido dos sesiones a lo largo de la etapa respecto al currículo de 2007, mientras que Matemáticas tiene una sesión menos en toda la etapa.
Montserrat Gálvez defiende que todo se recupera en la nueva asignatura, en la que se trabajan al mismo tiempo la competencia lingüística y la competencia de resolución de problemas, pero "desde un punto de vista creativo". También se fomenta el espíritu emprendedor y la competencia digital. Victoria Soto, profesora de Emociones y Creatividad del colegio público San Andrés de Santa Cruz de Tenerife, cuenta que, en su clase, a los niños de 3º de Primaria (ocho años) les enseña a ser autónomos, a dar las gracias, a mirar siempre a los ojos del interlocutor y a poner palabras a lo que van sintiendo.
¿Y todo esto qué provoca en los críos? "Estos alumnos van a saber reconocer sus propias emociones y van a poder controlarlas, que no es reprimirlas, sino ser conscientes de ellas. A mí los niños me dicen: 'Profe, me gusta cómo me siento en esta clase'". Algo parecido apunta el currículum: "El alumnado que es más feliz, confiado, asertivo, resiliente, original, innovador, audaz, equilibrado... tiene más éxito en la escuela y en la vida".
http://www.elmundo.es/espana/2014/11/03/5456aa0aca4741b5118b457e.html
miércoles, 29 de octubre de 2014
martes, 28 de octubre de 2014
Halloween v/s el Día de los Muertos
Hace unos días conversamos con el grupo curso sobre la fecha que todos conocen como Halloween, de esa conversación derivó el tema del mercado y el dinero en estas celebraciones. Hablamos de otras festividades, como el Día de los Muertos en México. Acá tres videos, el primero un documental de Al Sur del Mundo.
Los siguiente es justamente lo que conversamos en clases y la conclusión, la misma, con respecto al We Tripantu.
Los siguiente es justamente lo que conversamos en clases y la conclusión, la misma, con respecto al We Tripantu.
http://www.biobiochile.cl/2011/10/30/halloween-el-consumismo-del-terror-y-el-chantaje.shtml
HALLOWEEN: EL CONSUMISMO DEL TERROR Y EL CHANTAJE
Este 31 de octubre en gran parte de los hogares chilenos se prepararon para celebrar “Halloween”, con todo lo que significa en término de disfraces, golosinas y otros. Y al parecer esta tradición “gringa” poco a poco ha ganado terreno quedando a la par con otras festividades como la “Navidad” por ejemplo.
Si bien la intención puede ser compartir con los más pequeños de la casa, hay un trasfondo de esta fiesta que no todos conocen, y que lamentablemente se ha ido arraigando con el tiempo en nuestro país.
El origen de esta celebración se remonta hace más de 3.000 años, como parte de los ritos realizados por un pueblo guerrero que habitaba zonas de Irlanda, Inglaterra, Escocia y Francia, denominados Celtas.
Cada 31 de octubre ellos celebraban en fin del verano y la cosecha, y el inicio de la “oscuridad” con el invierno boreal (que en el hemisferio sur vendría a ser el verano), de acuerdo a las versiones más tradicionales, pese a que aún no hay consenso absoluto.
Según esta versión, los celtas celebraban Samhain, que era la fecha cuando los espíritus salían a deambular por la tierra, para lo cual los celtas se disfrazaban con cabezas y pieles de animales, mientras los “druidas” (sacerdotes) iban de casa en casa demandando todo tipo de comidas para su propio consumo y como ofrenda para el festival de la muerte.
Sin embargo, si alguno se negaba, lanzaban una maldición demoníaca sobre el hogar, y la historia cuenta que alguien de esa familia moría en transcurso del año. De esta práctica surgió el “Trick-or-treat” (truco o trato), que derivó en el “dulce o travesura”.
Además del Samhain, también se celebraba otra fiesta más íntima denominada el “sabbath” o fiesta de brujas. Esta celebración reunía a brujos para ofrecer sacrificios a Satán, “señor de la muerte”, con ritos, actos sexuales y muerte de animales.
Claramente este sentido de la fiesta cambió una vez que los inmigrantes irlandeses arribaron a Estados Unidos, donde se popularizó esta fiesta a nivel continental, a excepción de ciertos países como Argentina, donde no es tomada en cuenta.
En Estados Unidos la práctica del “dulce o travesura” no comenzó de la mejor manera, pues en ella se dieron excesos como por ejemplo grupos de vándalos que derriban cercas, lanzaban huevos a las casas, e incluso dio pie para que en la década de 1920 un grupo racista conocidos como Ku Klux Klan realizara secuestros y asesinatos masivos.
Si bien su origen tiene relación con lo esotérico, lo cierto es que se ha convertido en una fecha para la diversión infantil. Claramente los niños no pretenden ocupar los dulces como ofrenda a espíritus malignos.
Sin embargo me parece que hay algunos puntos a los que dar atención. En primer lugar Halloween es una fiesta que apela al consumismo (tal como el Día del Niño, Navidad, etc), y en donde el comercio se prepara especialmente para esta fecha. Si bien el comprar es responsabilidad de cada uno, no es menos cierto que el chileno no es organizado en sus gastos y sus niveles de endeudamiento son francamente preocupantes.
Por otro lado, esta festividad no es originaria de nuestros antepasados. Sólo como ejemplo, el We Tripantu o celebración del año nuevo mapuche pasa casi desapercibido por gran parte de la población.
Y por último, hay un trasfondo psociológico oculto en esta fiesta infantil donde los principales elementos presentes son muerte, oscuridad, terror, miedo, violencia, amedrentamiento y chantaje, estos dos últimos reflejados en el inocente “dulce o travesura”.
Cada uno tiene la libertad de celebrar, pero antes infórmese qué celebra, si es que decide hacerlo.
Fuente: BioBioChile http://www.biobiochile.cl/2011/10/30/halloween-el-consumismo-del-terror-y-el-chantaje.shtml
HALLOWEEN: EL CONSUMISMO DEL TERROR Y EL CHANTAJE
Este 31 de octubre en gran parte de los hogares chilenos se prepararon para celebrar “Halloween”, con todo lo que significa en término de disfraces, golosinas y otros. Y al parecer esta tradición “gringa” poco a poco ha ganado terreno quedando a la par con otras festividades como la “Navidad” por ejemplo.
Si bien la intención puede ser compartir con los más pequeños de la casa, hay un trasfondo de esta fiesta que no todos conocen, y que lamentablemente se ha ido arraigando con el tiempo en nuestro país.
El origen de esta celebración se remonta hace más de 3.000 años, como parte de los ritos realizados por un pueblo guerrero que habitaba zonas de Irlanda, Inglaterra, Escocia y Francia, denominados Celtas.
Cada 31 de octubre ellos celebraban en fin del verano y la cosecha, y el inicio de la “oscuridad” con el invierno boreal (que en el hemisferio sur vendría a ser el verano), de acuerdo a las versiones más tradicionales, pese a que aún no hay consenso absoluto.
Según esta versión, los celtas celebraban Samhain, que era la fecha cuando los espíritus salían a deambular por la tierra, para lo cual los celtas se disfrazaban con cabezas y pieles de animales, mientras los “druidas” (sacerdotes) iban de casa en casa demandando todo tipo de comidas para su propio consumo y como ofrenda para el festival de la muerte.
Sin embargo, si alguno se negaba, lanzaban una maldición demoníaca sobre el hogar, y la historia cuenta que alguien de esa familia moría en transcurso del año. De esta práctica surgió el “Trick-or-treat” (truco o trato), que derivó en el “dulce o travesura”.
Además del Samhain, también se celebraba otra fiesta más íntima denominada el “sabbath” o fiesta de brujas. Esta celebración reunía a brujos para ofrecer sacrificios a Satán, “señor de la muerte”, con ritos, actos sexuales y muerte de animales.
Claramente este sentido de la fiesta cambió una vez que los inmigrantes irlandeses arribaron a Estados Unidos, donde se popularizó esta fiesta a nivel continental, a excepción de ciertos países como Argentina, donde no es tomada en cuenta.
En Estados Unidos la práctica del “dulce o travesura” no comenzó de la mejor manera, pues en ella se dieron excesos como por ejemplo grupos de vándalos que derriban cercas, lanzaban huevos a las casas, e incluso dio pie para que en la década de 1920 un grupo racista conocidos como Ku Klux Klan realizara secuestros y asesinatos masivos.
Si bien su origen tiene relación con lo esotérico, lo cierto es que se ha convertido en una fecha para la diversión infantil. Claramente los niños no pretenden ocupar los dulces como ofrenda a espíritus malignos.
Sin embargo me parece que hay algunos puntos a los que dar atención. En primer lugar Halloween es una fiesta que apela al consumismo (tal como el Día del Niño, Navidad, etc), y en donde el comercio se prepara especialmente para esta fecha. Si bien el comprar es responsabilidad de cada uno, no es menos cierto que el chileno no es organizado en sus gastos y sus niveles de endeudamiento son francamente preocupantes.
Por otro lado, esta festividad no es originaria de nuestros antepasados. Sólo como ejemplo, el We Tripantu o celebración del año nuevo mapuche pasa casi desapercibido por gran parte de la población.
Y por último, hay un trasfondo psociológico oculto en esta fiesta infantil donde los principales elementos presentes son muerte, oscuridad, terror, miedo, violencia, amedrentamiento y chantaje, estos dos últimos reflejados en el inocente “dulce o travesura”.
Cada uno tiene la libertad de celebrar, pero antes infórmese qué celebra, si es que decide hacerlo.
Fuente: BioBioChile http://www.biobiochile.cl/2011/10/30/halloween-el-consumismo-del-terror-y-el-chantaje.shtml
viernes, 17 de octubre de 2014
jueves, 16 de octubre de 2014
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